Un reportaje publicado este jueves por USA Today amplía las alegaciones sobre la participación de los jinetes Irad y Jose Ortiz en peleas de gallos. La investigación periodística presenta fotografías, publicaciones en redes sociales y anuncios publicitarios que sugieren un vínculo más profundo y prolongado con esta práctica, yendo más allá del video difundido en enero donde se les observa realizando apuestas en un evento sin fecha definida. La noticia se produce en un momento de alta visibilidad para ambos hermanos, quienes recientemente lograron un histórico primero y segundo puesto en el Kentucky Derby.

Nuevas evidencias documentales

El artículo de USA Today recopila una serie de publicaciones digitales que apuntan a una participación activa y no meramente circunstancial. Entre los materiales citados se encuentra una publicación de Facebook de enero de 2025 donde los hermanos aparecen sosteniendo gallos dentro de un recinto destinado a este tipo de enfrentamientos. La redacción del medio señala que la página pertenece a Oscar Calderon, identificado en redes sociales como criador y participante en peleas de gallos.

Publicidad institucional y apariciones públicas

La investigación también enlaza con un anuncio publicitario de Facebook correspondiente al 17 de diciembre de 2025, emitido por el Club Gallistico de Puerto Rico. El texto promocional afirma explícitamente que Irad y José Luis Ortiz aceptaron participar en el torneo "Gran Campeón Caribeño" con el objetivo de ser coronados campeones. El anuncio reconoce su trayectoria en las carreras de caballos internacionales, destacándolos como la pareja de hermanos más exitosa en la disciplina, pero añade que también mantienen una pasión por los gallos de pelea. La institución califica como un honor contar con su participación en su coliseo.

Adicionalmente, el reportaje referencia una página de Facebook del 2 de abril de 2019 que contiene una entrevista en video con Irad Ortiz. En la grabación, el jinete se encuentra de pie frente a jaulas con gallos, y la publicación indica que la entrevista se realizó en las instalaciones del Gallistico Club de Puerto Rico. Estas evidencias se suman a la cobertura previa sobre el video de enero, que motivó la intervención de organizaciones defensoras de los animales y generó el primer escrutinio público sobre el caso.

Marco legal y prohibición federal

La práctica de las peleas de gallos está prohibida en Estados Unidos y en todos sus territorios, incluyendo Puerto Rico. La criminalización a nivel federal se consolidó con la aprobación de la Ley Agrícola de 2018 (Farm Bill), la cual estableció sanciones penales claras para cualquier persona involucrada en estos eventos. A pesar de los esfuerzos locales por preservar la actividad como una tradición cultural, la Corte Suprema de Estados Unidos ha respaldado la prohibición federal tras una serie de batallas legales entre el gobierno de la isla y las autoridades federales. El Club Gallistico fue una de las entidades que presentó una demanda contra el gobierno estadounidense para impugnar la veda.

Las penalidades federales se aplican bajo la Ley de Bienestar Animal. Asistir como espectador puede conllevar hasta un año de prisión y una multa de 100.000 dólares. Por su parte, patrocinar o exhibir animales en una pelea eleva la sanción a un máximo de cinco años de cárcel y una multa de 250.000 dólares. La ASPCA detalla que los enfrentamientos suelen ser letales, ya que a los gallos se les colocan cuchillas o espuelas artificiales afiladas, diseñadas para causar heridas graves como perforaciones pulmonares, daños oculares o fracturas óseas. Este marco legal convierte cualquier participación documentada en un asunto con consecuencias penales directas.

Repercusiones en el ámbito hípico y deportivo

La difusión de estas nuevas pruebas tiene un impacto directo en la percepción pública de los hermanos Ortiz dentro de la industria de las carreras de caballos. En enero, la organización People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) envió una carta formal a la National Thoroughbred Racing Association (NTRA) solicitando que se excluyera a los jinetes de futuras consideraciones para los premios Eclipse Awards, citando el video inicial como motivo de la petición. La inclusión de material adicional por parte de USA Today podría intensificar el escrutinio sobre su elegibilidad y su relación con organismos reguladores del deporte.

El momento de la publicación coincide con un hito deportivo relevante. Irad y Jose Ortiz finalizaron primero y segundo en el Kentucky Derby de este año, marcando la primera victoria de Jose Ortiz en la clásica carrera. Este logro consolida su estatus como figuras centrales del hipismo estadounidense, pero también los coloca bajo una lupa mediática más exigente. El artículo de USA Today también menciona al lanzador de Los Angeles Dodgers, Edwin Diaz, vinculándolo a actividades similares, lo que amplía el alcance de la investigación más allá del ámbito hípico y sugiere un patrón de participación que trasciende una sola disciplina deportiva.

Silencio oficial y postura de la industria

Hasta el momento de la publicación del reportaje, ni Jose Ortiz ni el representante de los hermanos, el agente Steve Rushing, respondieron a las solicitudes de comentario enviadas por el medio. La falta de una declaración pública deja un vacío informativo que la industria hípica suele llenar con protocolos de conducta y políticas de bienestar animal. Las principales asociaciones de carreras en Estados Unidos mantienen posturas estrictas contra el maltrato animal, y la asociación de jinetes y preparadores suele distanciarse de prácticas que contradigan los estándares éticos del deporte. La NTRA y las comisiones estatales de carreras suelen evaluar este tipo de situaciones bajo sus códigos de conducta, aunque el proceso requiere documentación formal y, en muchos casos, intervención de autoridades legales.

Contexto histórico y expectativas futuras

La relación entre el hipismo y la defensa del bienestar animal ha sido un tema de creciente importancia en la última década. Las organizaciones reguladoras han implementado medidas para mejorar la seguridad de los ejemplares, aumentar la transparencia en los tratamientos veterinarios y promover una imagen pública alineada con el cuidado equino. En este entorno, cualquier vínculo documentado con actividades ilegales o controvertidas relacionadas con el uso de animales genera un debate inmediato sobre la responsabilidad profesional y la imagen institucional. Los patrocinadores, televisoras y aficionados evalúan constantemente la coherencia entre los valores promovidos por el deporte y las acciones de sus figuras más visibles.

La investigación de USA Today no solo recopila pruebas digitales, sino que también plantea preguntas sobre la compatibilidad entre la trayectoria deportiva de los Ortiz y su participación en eventos prohibidos por ley federal. La industria hípica estadounidense, que depende en gran medida de la confianza del público y de los patrocinadores, suele responder a este tipo de situaciones mediante revisiones internas o declaraciones institucionales. La evolución de este caso dependerá de las respuestas oficiales, de posibles acciones por parte de las autoridades competentes y de cómo los organismos rectores del hipismo decidan abordar la situación en los próximos meses.

El reportaje añade una capa de complejidad a la trayectoria reciente de los hermanos Ortiz, combinando logros deportivos de primer nivel con alegaciones que tocan aspectos legales y éticos sensibles. La industria observará de cerca si las autoridades federales o las comisiones hípicas estatales inician alguna revisión formal, mientras que los aficionados y patrocinadores evaluarán cómo se gestiona la transparencia en un deporte que prioriza cada vez más el bienestar animal como pilar fundamental.