Sovereignty cerró su campaña en las pistas con una victoria en el G1 Breeders’ Cup Classic de Keeneland. Forever Young, el campeón japonés que defendía el título, terminó quinto; su entrenador, Yoshito Yahagi, dijo que no sabía explicar su actuación.

El cierre de Sovereignty en Keeneland

Según relató Idol Horse, a las 6:30 de la mañana del domingo, aún a oscuras y algo más de 12 horas después de la carrera, unas 30 personas se reunieron junto al establo para fotografiar al ganador. La manta floral morada y amarilla que reciben los vencedores de la Breeders’ Cup colgaba dentro, mientras Bill Mott atendía a los medios.

Después, Sovereignty salió en un remolque rumbo a Jonabell Farm, la granja de sementales de Godolphin, situada a unos ocho minutos en automóvil, al otro lado del aeropuerto de Lexington. Fue su última aparición como caballo de carreras antes del traslado. Idol Horse destacó que Godolphin pudo haberlo enviado allí un año antes, pero le permitió continuar en competencia.

El medio presentó esa decisión como un beneficio para el deporte y un mérito de Godolphin: la continuidad le dio a Sovereignty la oportunidad de medirse con distintos rivales, incluidos los caballos de la Triple Corona de esta temporada, y competir concediendo peso. El enfrentamiento con Forever Young también ilustró, según el análisis de Idol Horse, lo que puede ocurrir cuando los propietarios aplazan la opción de retirar a sus campeones para la cría y los mantienen en las pistas más allá de los tres o cuatro años.

«Nos dio una gran emoción y confirmó que era tan bueno como siempre pensamos. No fue una sensación de una sola temporada: volvió y ganó dos de las carreras más importantes que se ofrecen en este país. Ha hecho mucho», dijo Mott.

A los tres años, la temporada anterior, Sovereignty ganó Kentucky Derby, Belmont Stakes y Travers Stakes, además del G2 Fountain Of Youth y el G2 Jim Dandy Stakes. Esos resultados le dieron el título Horse of the Year. En su campaña de cuatro años sufrió dos derrotas antes de ganar el G1 Whitney y cerrar con el Classic. En la Whitney derrotó a Nitrogen, ganadora dominante de la Distaff en la misma Breeders’ Cup. Idol Horse consideró que el triunfo en Keeneland dejaba a Mott y Godolphin muy bien posicionados para repetir en 2026 el premio Horse of the Year.

Yahagi no encontró una causa para la actuación de Forever Young

El Classic se había anunciado como un choque entre Sovereignty y Forever Young, el caballo de cinco años que fue elegido Horse of the Year en Japón y ganó esta carrera el año anterior, cuando Sovereignty no participó. El japonés corrió por debajo de su nivel habitual y su futuro quedó pendiente. Idol Horse anticipó que se decidiría en los días siguientes, pero no informó de una decisión tomada por Yahagi o por el propietario, Susumu Fujita.

Durante la semana, Idol Horse mencionó varias señales que podían sugerir que Forever Young no llegaba con el mismo deseo de competir: se encabritó en el paddock, movió la cola durante un entrenamiento, fue llevado a la pista acompañado una mañana y se mostró reacio a que lo ensillaran el día de la carrera. El medio las presentó como posibles indicios, no como una explicación confirmada de su quinto puesto.

«Nunca había corrido tan mal. Normalmente, cuando las cosas se le ponían en contra, mostraba garra y se mantenía en la pelea. Ahora mismo no puedo decir por qué. Realmente no lo sé. Ojalá hubiera una razón evidente», dijo Yahagi después de la carrera.

En otra respuesta, añadió: «No creo que esta derrota le quite nada. Le estoy verdaderamente agradecido por todo lo que nos ha dado hasta ahora. Quizá hoy simplemente no quería correr. Ojalá pudiera hablar con él».

Forever Young tiene en su historial dos victorias en el G1 Saudi Cup, una de ellas en un duelo con Romantic Warrior que Idol Horse describió como épico; un tercer puesto muy ajustado en el Kentucky Derby hace dos años; el Saudi Derby; el G1 Tokyo Daishoten; el Breeders’ Cup Classic del año anterior y el G1 Jockey Club Gold Cup, una victoria con la que Yahagi no quedó satisfecho. Idol Horse lo situó entre los grandes de todos los tiempos de Japón y, en su valoración, como el mejor corredor japonés sobre tierra y una figura mundial.

Al hablar en general sobre la importancia de contar con buenos caballos, Mott dijo: «Un entrenador no puede preparar a un macho cabrío para que gane el Breeders’ Cup Classic». Idol Horse sostuvo que una actuación fallida al final de la campaña, quizá en la última carrera de Forever Young, no resta valor a lo que ya había conseguido.

Otros planes internacionales tras la Breeders’ Cup

Bacio, ganador del Turf Sprint, ya había entrado en cuarentena con destino a Australia. Wesley Ward confirmó como próximo objetivo el G1 Black Caviar Lightning Stakes, en Flemington, en febrero, y expresó a Idol Horse su interés en medirse con Ka Ying Rising: «Nos encantaría. Ojalá podamos encontrarnos en Australia el 13 de febrero. Sería fantástico».

Aidan O’Brien, que igualó su récord de 28 triunfos de Grupo 1 en un año, tenía la mira puesta en Sha Tin para diciembre. Dijo que la campaña de Benvenuto Cellini siempre había apuntado a la Breeders’ Cup y luego a las carreras internacionales de Hong Kong. «Benvenuto Cellini iría al Hong Kong Vase; la potranca, Diamond Necklace, podría ir al Hong Kong Cup, sobre 10 furlongs», señaló.

T O Elvis, vencedor del G1 Breeders’ Cup Sprint y autor de su segundo triunfo de Grupo 1, ambos en Estados Unidos, también tiene previsto regresar al país el próximo año, según su entrenador, Daisuke Takayanagi. Su jinete, Ryusei Sakai, de 29 años, dijo que quiere hacer una estancia corta allí el próximo verano. «Si tuviera la oportunidad de montar en Saratoga, me gustaría aceptar ese desafío», afirmó. Sakai ha acompañado a Forever Young en sus 16 carreras.