La Pennsylvania Thoroughbred Horsemen's Association (PTHA) publicó un comunicado oficial este jueves para rechazar las acusaciones de que no brindó apoyo adecuado a nueve entrenadores de Parx Racing a quienes la administración del hipódromo negó la asignación de boxes el mes pasado, sin ofrecer una explicación formal. La organización sostiene que realizó un trabajo inmediato y extenso para asistir a los afectados. Sin embargo, un miembro actual de la junta directiva calificó el comunicado como una distorsión de los hechos, mientras los abogados de los entrenadores cuestionan la viabilidad de la ruta legal sugerida por la asociación.

La postura oficial de la PTHA y la ruta legal sugerida

Según el comunicado difundido a través de la firma de relaciones públicas Bellevue Communications, la PTHA considera que la información circulante es parcial y omite las gestiones realizadas desde que se conoció la negativa de Parx Racing. La asociación afirma que cualquier sugerencia de abandono hacia sus miembros es inexacta y responde a una agenda contraria al avance institucional. El texto detalla que la presidenta de la PTHA, Kate DeMasi, y uno de los entrenadores afectados se reunieron con la administración del hipódromo para buscar una resolución, aunque esos esfuerzos no prosperaron.

La PTHA también confirmó que su nuevo asesor legal, Jan Budman, recomendó a los entrenadores solicitar primero una audiencia inmediata, tal como establece el acuerdo de asignación de boxes de Parx. Si esa instancia era rechazada, el siguiente paso consistía en iniciar un proceso de arbitraje presentando una demanda ante la American Arbitration Association en Filadelfia. La asociación sostiene que, hasta la fecha, ninguno de los entrenadores ni sus representantes legales ha seguido esta vía específica de resolución de disputas contemplada en el contrato de solicitud de boxes.

El comunicado añade que los afectados parecen haber decidido voluntariamente no seguir el proceso establecido. La PTHA aclara que, si hubiera detectado que Parx Racing impedía a los entrenadores ejercer su derecho a impugnar la decisión, la junta directiva estaba preparada para intervenir y defender a sus miembros. La organización mantiene que su posición se basa en el cumplimiento de los procedimientos contractuales vigentes.

La respuesta desde la junta y los abogados de los entrenadores

Bob Hutt, expresidente de la PTHA y actual miembro de la junta, señaló que el comunicado se publicó sin la aprobación del directorio y lo calificó como una representación falsa de la realidad. Hutt cuestionó la autoría del texto y su entrega a Pete Peterson, representante de la firma de relaciones públicas, y afirmó que la junta ha realizado muy poco, casi nada, para ayudar a los entrenadores afectados. Su declaración refleja una fractura interna visible en la gobernanza de la asociación.

Alan Pincus, abogado que representa a siete de los nueve entrenadores, explicó por qué no ha impulsado una audiencia de arbitraje. Considera que el acuerdo de boxes, avalado por la propia PTHA, está completamente desequilibrado a favor del hipódromo. Pincus describió el proceso de arbitraje bajo ese contrato como un callejón sin salida y añadió que muchos de los entrenadores impactados carecen de los recursos financieros necesarios para sostener una batalla legal prolongada. El abogado cuestionó el rol de la asociación, señalando que recibe millones de dólares del fondo de premios para operar, que sus directivos perciben salarios elevados y que, en su experiencia de dos décadas, no recuerda una instancia en la que la PTHA haya luchado activamente por los intereses de sus miembros.

Limitaciones financieras y estatus de organización sin fines de lucro

La PTHA abordó en su comunicado la cuestión de los recursos económicos. La organización indicó que informó a los miembros afectados que no podía cubrir los honorarios legales ni otros costos asociados a sus disputas individuales, debido a las limitaciones que enfrentan las asociaciones comerciales sin fines de lucro al utilizar fondos para beneficiar a miembros específicos. La PTHA comparó esta restricción con su incapacidad para proporcionar representación legal a miembros que enfrentan violaciones por pruebas positivas de medicamentos.

Hutt confirmó a medios especializados que la junta votó en contra de una moción para que la PTHA impugnara legalmente a Parx Racing y exigiera una audiencia de fondo, siguiendo el consejo de Budman. El asesor legal advirtió que una acción de ese tipo podría poner en riesgo el estatus de exención de impuestos de la organización. Este detalle contextualiza la postura defensiva de la PTHA frente a las críticas por inacción y explica por qué la asociación prioriza la protección de su estructura institucional sobre la intervención directa en conflictos individuales.

Contexto interno y otros movimientos en la industria de Pennsylvania

El conflicto por la asignación de boxes se desarrolla en un entorno marcado por tensiones internas dentro de la PTHA. En los últimos años han surgido acusaciones de mala gestión financiera por parte de ciertos miembros de la junta. El directorio ordenó una auditoría para investigar estas irregularidades. El proceso de revisión ya concluyó, pero sus resultados no se han hecho públicos. En su comunicado, la PTHA reconoció que la junta y el equipo de liderazgo heredaron desafíos, pero reiteró su compromiso de fortalecer la asociación de manera sistemática y razonable, priorizando los intereses colectivos de todos sus miembros.

Más allá de la disputa en Parx Racing, la industria hípica de Pennsylvania registró otros movimientos relevantes esta semana. Tom Chuckas, Tony Salerno y Jason Klouser fueron despedidos del Departamento de Agricultura del estado. Chuckas se desempeñaba como director de Carreras de Pura Sangre, Salerno como director de Carreras de Trote y Klouser como director de cumplimiento de la Oficina de Carreras de Pura Sangre. Un portavoz de la agencia confirmó las bajas mediante un correo electrónico breve y se negó a comentar los motivos, citando políticas internas sobre asuntos de personal.

En el ámbito regulatorio, la Horseracing Integrity and Welfare Unit (HIWU) publicó una resolución que confirma la caída de los cargos contra la entrenadora de Parx Racing Felissa Dunn. Las acusaciones surgieron cuando investigadores de la Pennsylvania State Horse Racing Commission afirmaron haber encontrado jeringas en su establo. Tras una investigación interna, la HIWU determinó que uno o más de los investigadores realizaron declaraciones materiales falsas sobre los hechos, lo que llevó al archivo del caso. Este desarrollo añade otra capa de complejidad al panorama de supervisión y cumplimiento en los hipódromos del estado.

La situación en Parx Racing pone en evidencia las tensiones entre la gestión institucional de las asociaciones de entrenadores, los límites contractuales de los hipódromos y la capacidad real de los profesionales para defender sus espacios de trabajo. Mientras la PTHA defiende su actuación bajo el marco legal y las restricciones de una organización sin fines de lucro, los entrenadores y sus representantes legales mantienen que el sistema actual los deja en desventaja. La auditoría interna pendiente, los cambios en el Departamento de Agricultura y la resolución de la HIWU reflejan un momento de transición y revisión de protocolos en el hipismo de Pennsylvania, donde la transparencia y el acceso a mecanismos de disputa efectivos seguirán siendo puntos centrales de debate.