Napoleon Solo no es un caballo cualquiera. Su nombre evoca al espía de la serie televisiva The Man from U.N.C.L.E. y, como tal, su trayectoria ha estado llena de intriga, emociones fuertes y giros inesperados. A los 3 años, este pupilo de Chad Summers afronta una nueva misión de alto voltaje: el Preakness Stakes (G1), la segunda joya de la Triple Corona estadounidense, que se disputará el 16 de mayo en Laurel Park, mientras Pimlico Race Course es remodelado.

Llega a esta cita precedido de dos actuaciones opacas en 2026, pero sus últimos trabajos han encendido todas las alarmas. Propiedad de Al Gold (Gold Square), Napoleon Solo carga con el objetivo de demostrar que la versión que deslumbró a los 2 años sigue intacta. En un lote grande y cargado de punteros, su velocidad puede escribir el guion de la carrera.

La irrupción de un campeón veloz

Hace un año, todo era perfecto para el hijo de Liam's Map. Adquirido por 40 000 dólares en la subasta de yearlings de Keeneland septiembre, el potro mostró su calidad desde el primer día. Debutó en agosto de 2025 en una milla para maiden y arrasó por 5 ¼ cuerpos, despertando de inmediato las expectativas más altas.

Pero el verdadero estallido llegó en octubre, cuando Napoleon Solo transformó el Champagne Stakes (G1) de Belmont Park en un monólogo. Con una salida fulgurante, dominó de punta a punta la prueba de una milla a una curva y se impuso por 6 ½ cuerpos. Más que el margen, lo que conmocionó a la industria fue su parcial de 6 furlongs en 1:07.88, apenas 32 centésimas por encima del récord de pista. Fue, sin discusión, la victoria de stakes más deslumbrante de un 2 años en toda la temporada.

Con semejante tarjeta de presentación, sus conexiones decidieron evitar la Breeders' Cup Juvenile y reservar al potro para una campaña clásica de 3 años. La decisión parecía inmejorable. Todo apuntaba a que 2026 sería el año de su consagración.

Un 2026 que se torció desde el principio

Pero el guion se ha enredado desde el invierno. Pequeños contratiempos físicos retrasaron su estreno hasta el 28 de febrero. Cuando por fin reapareció en el Fountain of Youth Stakes (G2), Napoleon Solo volvió a mostrar esa velocidad endiablada –registró los primeros cuartos de milla en tiempos de infarto–, pero se desinfló en la recta final y llegó quinto. Misma historia en el Wood Memorial (G2): lideró con un primer cuarto en 22.92 y, sin embargo, terminó cediendo en la parte decisiva, otra vez en el quinto puesto, aunque a menos de tres cuerpos del ganador.

Chad Summers lo sintetizó con crudeza: “Todo salió bien a los 2 años, pero todo ha salido mal a los 3”. El entrenador detalló que antes del Wood Memorial el potro sufrió una contusión en el talón y tuvieron que entrenarlo con una herradura especial (egg shoe), lo que limitó muchísimo su preparación. “Estábamos entrenando solo para llegar a la carrera, no para ganarla. Eso es muy difícil”, confesó.

Las dos carreras dejaron a Napoleon Solo con el sambenito de ser un caballo de una curva que quizá no podía estirar la velocidad. Pero Summer y Gold creen que el problema no fue la distancia, sino el estado físico.

Los trabajos que devolvieron la ilusión

Libre ya de molestias, Napoleon Solo ha vuelto a entrenar como él quiere, y los resultados han sido espectaculares. Sobre la profunda pista de entrenamiento de Belmont Park, el potro completó 6 furlongs en 1:11.42 el 24 de abril, un crono inusitado para esa superficie. Pero lo mejor estaba por llegar: el 2 de mayo, en solitario, paró el reloj en 1:10 exacto y galopó una milla completa en 1:36. Según Summers, un veterano entrenador neoyorquino que presenció el trabajo comentó: “Nunca se ve ese tipo de ejercicio allí. Se necesita un caballo muy, muy rápido para hacer eso”.

Al Gold fue aún más gráfico: “Fue un trabajo al estilo Bob Baffert”. La comparación no es menor: Baffert es famoso por poner a sus pupilos a ritmos inalcanzables para la mayoría.

Summers, que admite que normalmente preocuparía un entrenamiento tan rápido, aclara: “Los buenos caballos lo hacen. Lo importante es cómo lo hacen. No quieres que sea bajo exigencia o estrés. En el trabajo del 24 de abril iba en compañía, y pensamos que el 2 de mayo iría más lento por ir solo, pero simplemente se deslizó y fue más rápido”. El potro, además, está comiendo hasta el fondo de su comedero y mostrando todas las señales positivas que cabría esperar antes de una gran carrera.

Esa explosividad también se reflejó en el Wood Memorial incluso con los problemas físicos: registró 22.92 en el primer cuarto de milla. Ahora, sin esas ataduras, la velocidad debería ser aún más punzante.

El factor que definirá la carrera

Con esa carta de naturaleza, es difícil imaginar a Napoleon Solo en una posición que no sea la punta o luchando por ella desde la misma partida. Bajo la dirección de Paco López, el castaño será probablemente el caballo a batir en los primeros metros. En un Preakness que se espera con un lote nutrido y varios aspirantes a marcar parciales rápidos, su presencia tiene el potencial de condicionar por completo el desarrollo de la prueba.

Si Napoleón recupera la resistencia que mostró en el Champagne, podría repetir la fórmula: dominar de inicio a fin y escaparse en la recta. Si, por el contrario, los 1 3/16 de milla le vuelven a pesar, su ritmo endemoniado puede quebrar a los demás punteros y abrir la puerta a los rematadores. Cualquiera de los dos escenarios convierte al pupilo de Summers en un actor protagonista –y no un simple espía infiltrado– en la segunda joya de la Triple Corona.

¿Por qué el Preakness?

La decisión de apuntar a la clásica de Laurel Park en lugar de buscar pruebas más acordes a una curva no fue de Summers, sino del propietario. Al Gold, un neojerseíta que bromea con que él y sus amigos ya tienen edad para el Seguro Social, lo explica sin rodeos: “Vamos a jugárnosla. La gente no sabe cuánto puede correr, así que quizá lo dejen ir pensando que lo van a atrapar”.

Summers, por su parte, ve el Preakness como el test definitivo para saber hasta dónde puede llevar el potro su velocidad ahora que está plenamente en forma. “Solo tiene esta oportunidad de correr el Preakness. Si resulta ser un caballo de una curva, hay muchas oportunidades más adelante para volver a eso. Sentimos que se merecía esta ocasión”. El entrenador cree que, tras quitarle las herraduras durante una semana después del Wood y regresar luego a las habituales, el potro ha vuelto a ser “el de antes”. Ahora, asegura, “está en igualdad de condiciones con sus rivales”.

Criado por John D. Gunther y Eurowest sobre la yegua Atomic Blonde (una hija de Scat Daddy), Napoleon Solo intentará que su nombre de espía vuelva a resonar con gloria y no con frustración. Si lo logra, en lugar de rendirse, serán sus rivales los que terminen gritando “U.N.C.L.E.”.