El estado de Maryland ha completado la adquisición de los derechos de propiedad intelectual del Preakness Stakes (G1), poniendo fin a la etapa de control externo sobre la segunda joya de la Triple Corona estadounidense. La decisión, anunciada por el gobernador Wes Moore el 18 de junio, permite que el nuevo Maryland Jockey Club (MJC) asuma el control absoluto, los derechos y los beneficios económicos de la carrera, un movimiento que líderes políticos y del sector hípico consideran fundamental para la sostenibilidad a largo plazo de la industria en el estado.

La transacción y el ejercicio del derecho de tanteo

La operación se origina en un acuerdo previo entre 1/ST Racing (The Stronach Group), antiguo propietario del Maryland Jockey Club, y Churchill Downs Inc. (CDI). En abril, ambas compañías anunciaron la transferencia de los derechos de propiedad intelectual del Preakness a CDI por un precio de compra de 85 millones de dólares. Esta transacción formaba parte de un plan estructurado que facilitó el traspaso de la operación del Maryland Jockey Club a una entidad sin fines de lucro.

El estado de Maryland no permaneció como un observador pasivo. Gracias a una cláusula contractual que le otorgaba el derecho de tanteo, el gobierno estatal tuvo la facultad de igualar la oferta presentada por CDI. El 18 de junio, el gobernador Wes Moore confirmó la intención de Maryland de ejercer ese derecho, igualando los términos financieros para mantener la propiedad intelectual dentro de las fronteras estatales.

En su declaración oficial, Moore destacó el valor histórico y cultural de la prueba: «El Preakness Stakes es más que una carrera; es un pilar de la historia, la cultura y la economía de Maryland. Nuestra administración ha realizado inversiones históricas para revitalizar Pimlico Race Course y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de la industria hípica del estado». El mandatario añadió que la decisión «asegura un activo vital para nuestro estado, permite que Maryland moldee su propio destino en las carreras de caballos y, al aprovechar el estatus icónico del Preakness y asociarse con expertos de la industria para mejorar la experiencia del aficionado, preserva la posición de Maryland como un actor clave en la Triple Corona para las generaciones venideras».

Consecuencias financieras para el nuevo Maryland Jockey Club

La adquisición de la propiedad intelectual modifica sustancialmente el modelo de negocio del Maryland Jockey Club. Bajo el esquema anterior, si 1/ST Racing o CDI hubieran conservado los derechos, el nuevo MJC habría estado obligado a pagar una tarifa base de 3 millones de dólares por la organización del Preakness. Además, debería haber entregado anualmente un monto equivalente al 2% del handle (volumen de apuestas) registrado durante el fin de semana de la carrera (viernes y sábado), durante un período mínimo de 10 años.

Con la compra estatal, esa estructura de pagos desaparece. El nuevo Maryland Jockey Club retendrá la totalidad de los beneficios generados durante el fin de semana del Preakness. Este cambio financiero proporciona un margen de maniobra operativo considerable, permitiendo que los ingresos se reinviertan directamente en la mejora de la infraestructura, la promoción del evento y el desarrollo de la industria ecuestre local.

Bill Knauf, presidente y director general del nuevo MJC, enfatizó la visión estratégica detrás de la transacción: «Siguiendo la visión del gobernador Moore, el Maryland Jockey Club está listo para elevar aún más el Preakness hasta convertirlo en un evento de clase mundial y un destino imprescindible para los residentes de Maryland y los aficionados a las carreras de todo el mundo». Knauf también adelantó la intención de trabajar con socios estratégicos para incorporar nuevas opciones de entretenimiento y eventos previos al fin de semana de la carrera, además de colaborar estrechamente con los socios de la Triple Corona.

El plan de reubicación y el regreso a Pimlico

La consolidación de los derechos del Preakness coincide con un proyecto de infraestructura de gran escala en el estado. Maryland ha apostado por la construcción de un nuevo Pimlico Race Course, que se convertirá en la sede permanente de las carreras, mientras que Laurel Park se transformará en un centro de entrenamiento exclusivo. Esta reconfiguración responde a la necesidad de modernizar las instalaciones y optimizar los recursos operativos.

Este año, el Preakness se disputó en Laurel Park debido a las obras en Pimlico. El calendario oficial establece el regreso de la carrera a Pimlico en 2027, aunque las instalaciones no estarán completamente finalizadas para esa fecha. El plan contempla el uso de estructuras temporales y facilidades provisionales para garantizar la celebración del evento mientras continúan los trabajos de construcción. El control total sobre la marca y la organización del Preakness facilita la coordinación logística y la planificación a largo plazo necesaria para ejecutar esta transición sin interrupciones en la calidad del espectáculo.

Impacto económico y respaldo institucional

La decisión de adquirir los derechos ha recibido un respaldo unánime por parte de las cámaras de comercio y las organizaciones de desarrollo regional. Mark Anthony Thomas, presidente y director ejecutivo del Greater Baltimore Committee, calificó la operación como una oportunidad estratégica para el crecimiento económico sostenido.

«El Preakness es más que una carrera de caballos. Es una de las marcas más icónicas de Maryland, uno de sus activos culturales más importantes y una de las oportunidades más sólidas del estado para un crecimiento económico a largo plazo», señaló Thomas. El ejecutivo destacó que la propiedad estatal garantiza que las decisiones sobre el futuro de la carrera se tomen priorizando el interés de Maryland, asegurando que el valor generado por la inversión pública beneficie directamente a los contribuyentes, las empresas, los trabajadores, las comunidades y la industria ecuestre.

El Greater Baltimore Committee elogió la diligencia y el liderazgo del gobernador Moore, subrayando que la adquisición de la propiedad intelectual «asegura uno de los activos emblemáticos de Maryland y crea una oportunidad para generar un valor económico aún mayor a través del turismo, la inversión empresarial, el patrocinio, la creación de empleo y la actividad cultural». La organización manifestó su disposición para colaborar con el estado y el Maryland Jockey Club con el objetivo de maximizar el potencial del evento y consolidarlo como un motor de prosperidad y orgullo local.

La transferencia de los derechos del Preakness Stakes marca un punto de inflexión en la gobernanza del hipismo en Maryland. Al recuperar el control de su activo hípico más valioso, el estado establece las bases para una gestión autónoma, una planificación financiera más eficiente y una estrategia de desarrollo alineada con los intereses locales. Los próximos años definirán cómo el nuevo Maryland Jockey Club ejecuta esta visión, especialmente durante la fase de transición hacia el nuevo Pimlico Race Course y en la coordinación con los demás eslabones de la Triple Corona.