Lovcen intentará este domingo convertirse en el noveno ganador de la Triple Corona japonesa en el G1 Kikuka Sho, en Kyoto, sobre 3.000 metros. Tras imponerse en las dos primeras carreras clásicas, una victoria lo pondría junto a campeones como su abuelo Deep Impact, aunque la expectativa por el desafío se mantiene moderada.

Una previa discreta pese al interés de los aficionados

En su análisis para Idol Horse, David Morgan describe una previa de tono inusualmente bajo. La Japan Racing Association (JRA) difundió su habitual video promocional emotivo y la demanda por participar en el sorteo de entradas anticipa una tribuna llena en Kyoto. Aun así, el video alterna imágenes de ganadores de la Triple Corona con las de caballos que frustraron intentos anteriores. Morgan interpreta esa mezcla como una promoción cautelosa.

El contraste llama la atención porque, según Morgan, Japón es uno de solo dos —quizá tres— países de carreras de élite donde profesionales y aficionados aún consideran la Triple Corona un logro significativo y posible. Estados Unidos pasó 37 años sin un ganador hasta que American Pharoah la consiguió en 2015; Justify volvió a demostrar que la hazaña seguía al alcance. En Gran Bretaña, en cambio, la conversación tiene un aire más nostálgico: Nijinsky fue el último en ganar la Triple Corona original, en 1970, y Camelot, el último en intentarlo, no lo logró.

Morgan no atribuye la falta de euforia a una sola causa. Entre las hipótesis que plantea están la ausencia de una rivalidad clara entre los potros clásicos de este año, las dudas sobre si Lovcen es realmente un caballo excepcional y la percepción de que la camada quizá no sobresale. También puede imponerse una actitud de «esperar a ver si lo consigue» antes de elevarlo a la categoría de figura excepcional.

Los antecedentes del Derby de mayo aportan otro dato. Lovcen es uno de solo dos caballos que participaron en esa carrera y han ganado otra prueba desde entonces. El otro es Reichsadler, ganador de una carrera menor antes de terminar quinto frente a ejemplares mayores en el G2 Mainichi Okan.

El historial de Lovcen y el desafío de los 3.000 metros

Lovcen llegó a sus primeras carreras con poco respaldo del mercado. En su debut fue el segundo favorito, aunque su rival en esa prueba sigue sin ganar después de ocho salidas. A los dos años permaneció invicto y obtuvo el G1 Hopeful Stakes; para esa carrera, sin embargo, figuró como la séptima opción del mercado, con una cotización de 19.8. Morgan recuerda que entonces tampoco hubo gran expectativa en torno a él.

En la pista, su temporada tomó otro rumbo. Abrió su campaña clásica con un tercer puesto, pero luego ganó las dos primeras carreras de la serie y regresó del descanso estival con un triunfo en el G2 Kobe Shimbun Hai. Su victoria de debut había sido por tres cuerpos; desde entonces, no ha ganado por más de tres cuartos de cuerpo. Se impuso por una cabeza en el Tokyo Yushun y por una nariz en su salida más reciente. Morgan plantea que esos márgenes pueden haber moderado el entusiasmo, aunque Lovcen ha seguido sumando triunfos.

Morgan también destaca su físico: un ejemplar castaño oscuro de 1.150 libras, al que describe como un atleta impresionante. La distancia del Kikuka Sho parece generar menos dudas en torno a Lovcen que en otros aspirantes a la Triple Corona. Se espera que se adapte bien a los 3.000 metros: su padre, World Premiere, ganó esta misma carrera siete años atrás y luego se impuso en el Tenno Sho Spring sobre 3.200 metros.

El análisis contempla además cierta complacencia como posible explicación para el tono moderado. Lovcen cotiza como favorito con una cuota por debajo del par y ya ha derrotado a la mayoría de sus rivales. Otro contraste está en el precio de compra: fue un potrillo relativamente económico, adquirido por ¥21 millones en la Northern Farm Mixed Sale. Morgan lo presenta como el «asalariado» entre los aspirantes. Danon History, en cambio, empieza a perfilarse como rival y procede de la Select Sale, donde costó ¥429 millones; el columnista lo describe como un caballo de pedigrí selecto. Morgan ve en esa diferencia un posible ángulo promocional.

Una dupla con la Triple Corona en juego

Haruki Sugiyama y Kohei Matsuyama ganaron juntos la Triple Corona de potrancas con Daring Tact en 2020, durante el año de la pandemia de Covid. Ninguna dupla de entrenador y jinete había conquistado tanto esa serie como su equivalente femenina. Si Lovcen completa la suya, Sugiyama y Matsuyama serían los primeros en hacerlo.

Al hablar de la última victoria preparatoria, Sugiyama valoró la maniobra de Matsuyama: «El ritmo fue lento y quedó retrasado durante un tramo, pero cuando el jinete lo llevó hacia el exterior, mostró una buena aceleración. Creo que eso simplemente demostró cuánta confianza tiene el jinete en él».

Si Lovcen gana y completa la Triple Corona, Morgan prevé una reacción distinta de la afición y considera probable que el potro vuelva a correr el próximo año, dado que se entrena en Japón.