El empresario y propietario de Amo Racing, Kia Joorabchian, ha salido al paso de los rumores que circulaban en el entorno hípico europeo sobre una posible ruptura con el entrenador Robson Aguiar. La especulación surgió después de que el preparador de origen brasileño declarara, el lunes, haber perdido al menos diez ejemplares propiedad de la cuadra. Joorabchian calificó la información como incorrecta y aclaró la situación real de los movimientos de caballos, al tiempo que negó cualquier tensión derivada de la jornada del domingo en Naas.

Las declaraciones que encendieron los rumores

La controversia comenzó cuando Aguiar explicó públicamente los cambios en su cuadra. Según sus palabras, ejemplares como Bull Shark, Ocean Club y Blixen Force serían trasladados a California, donde se esperaba que pudieran ganar varias carreras. Además, indicó que What A Girl Wants, Force Noir y Blanc De Blanc pasarían a la cuadra de Kevin Philippart De Foy en Freemason Lodge. El entrenador matizó que, aunque Amo Racing mantiene caballos en sociedad, la mayoría de los ejemplares de propiedad total de la cuadra habían sido reubicados.

Aguiar también reconoció el trabajo conjunto realizado hasta la fecha y deseó éxito a Joorabchian de cara a Royal Ascot y al futuro. Añadió que su cuadra conserva caballos de alto nivel, como Edward Thatch, Immortal Guard y Power Blue, además de un grupo de potras sin debutar que generan expectativas para la temporada. Estas declaraciones, realizadas tras una jornada en la que logró un doblete en una carrera de condiciones de cinco furlongs en Naas, fueron interpretadas rápidamente por algunos medios como el inicio de una separación formal entre ambas partes.

La respuesta de Amo Racing: cifras y aclaraciones

Joorabchian respondió de manera directa, calificando de absolutamente incorrecta la afirmación de que se habían retirado diez caballos de la cuadra de Aguiar. El propietario detalló que los movimientos reales responden a una planificación logística y deportiva concreta. Las yeguas trasladadas se encuentran preñadas y han sido enviadas a granjas de cría. Otros tres ejemplares fueron movidos a Estados Unidos siguiendo una sugerencia del propio Aguiar. Un caballo lesionado fue derivado a un centro de rehabilitación, y los dos restantes tenían previsto continuar su carrera en Gran Bretaña desde el inicio.

El empresario subrayó que no existe ningún desacuerdo entre ambos y que su intención siempre ha sido mantener una relación profesional estable. Joorabchian enfatizó que su papel como inversor y propietario se ha mantenido constante, y que la decisión de reubicar ciertos animales responde exclusivamente a criterios de manejo de la cuadra y desarrollo deportivo, no a diferencias personales o estratégicas.

El conflicto de intereses en la gestión de la cuadra

El punto central que Joorabchian abordó en su explicación gira en torno a la estructura de propiedad dentro de la cuadra de Aguiar. El propietario de Amo Racing señaló que, actualmente, entre el 60 y el 70 por ciento de los caballos que entrena Robson Aguiar cuentan con algún tipo de participación de su esposa, Giselle. Según Joorabchian, esta situación genera un conflicto de intereses potencial cuando un entrenador gestiona ejemplares para terceros propietarios y, al mismo tiempo, tiene vínculos de propiedad con otros caballos que compiten en las mismas carreras.

Joorabchian aclaró que su única recomendación al entrenador fue advertir sobre los riesgos que implica esta dinámica. Reconoció que ha convivido con esta estructura durante años y que nunca ha dejado de apoyar a Aguiar. De hecho, ha adquirido más de treinta caballos directamente del entrenador y se considera el mayor inversor y propietario vinculado a su operación. La negativa a sentirse molesto por la derrota de What A Girl Wants frente a Your Song, ejemplar en el que Giselle Aguiar tiene participación, refuerza su postura de mantener la relación comercial por encima de los resultados puntuales.

Trayectoria compartida y futuro inmediato

La relación entre Amo Racing y Robson Aguiar tiene una trayectoria sólida que se remonta a los inicios de la cuadra. Aguiar formó parte del equipo desde el principio y, en su etapa como entrenador asistente de Adrian Murray, jugó un papel clave en la obtención del primer éxito de Grupo 1 para Joorabchian. Ese logro llegó en 2023, cuando Bucanero Fuerte se impuso en el Phoenix Stakes en el Curragh. La colaboración continuó con victorias de alto nivel, incluyendo el G1 Flying Five Stakes con Arizona Blaze y el G1 Phoenix Stakes del año pasado con Power Blue, ejemplar que permanece actualmente en la cuadra de Aguiar.

La transición de Aguiar a entrenador titular también estuvo respaldada por Amo Racing. Su primer ganador como preparador independiente llegó en noviembre en Dundalk, gracias a Bryant, un ejemplar propiedad de la cuadra. Esta continuidad histórica explica por qué Joorabchian insiste en que no hay ruptura, sino una reorganización natural dentro de una operación que sigue creciendo y adaptándose a las demandas del calendario europeo y norteamericano.

Impacto en la temporada y la relación comercial

La clarificación de Joorabchian busca estabilizar la percepción del mercado y de los propietarios asociados a Amo Racing. En el hipismo moderno, la gestión de cuadras y la distribución de caballos entre diferentes entrenadores es una práctica habitual que responde a especialización geográfica, condiciones de pista y objetivos deportivos específicos. El traslado de algunos ejemplares a California o a la cuadra de Philippart De Foy no implica un cierre de operaciones, sino una redistribución estratégica.

Amo Racing mantiene su compromiso con Aguiar y con los caballos que permanecen en su cuidado. La presencia de Power Blue y las potras sin debutar en la cuadra de County Westmeath garantiza que la relación deportiva continuará en la temporada actual. La mirada ya está puesta en los próximos compromisos, incluido Royal Ascot, donde la cuadra buscará consolidar su presencia en las pruebas de mayor nivel. La estructura de propiedad y entrenamiento seguirá operando bajo los mismos principios de transparencia y planificación que han definido la alianza desde sus inicios.

La situación queda definida por los hechos y las cifras presentadas por el propietario. No hay separación anunciada, ni retiro masivo de caballos, ni diferencias irreconciliables. La relación entre Amo Racing y Robson Aguiar se mantiene activa, con una distribución de ejemplares ajustada a criterios deportivos y logísticos, y con el respaldo comercial que ha sostenido la cuadra durante los últimos años. El calendario hípico europeo continuará su desarrollo con ambos actores operando en sus respectivos roles, mientras los caballos en pista determinen el rumbo de la temporada.