Jose Ortiz tiene ante sí una oportunidad única para escribir su nombre en la historia del hipismo norteamericano. Tras conquistar el Kentucky Derby (G1) el 2 de mayo con Golden Tempo, el jinete puertorriqueño no descansará. Su próximo objetivo es el Preakness Stakes (G1), programado para el 16 de mayo en Laurel Park, donde montará a Chip Honcho. La decisión de cambiar de montura responde a la estrategia de su preparador, Cherie DeVaux, quien confirmó que Golden Tempo se saltará la segunda joya de la Triple Corona para enfocarse directamente en el Belmont Stakes (G1) del 6 de junio en Saratoga Race Course. Aunque el trofeo oficial de la Triple Corona quedará fuera de alcance este año, Ortiz mantiene viva la posibilidad de convertirse en el primer jinete en barrer las tres carreras clásicas sobre caballos distintos en una misma temporada.

El objetivo histórico en el Preakness Stakes

La búsqueda de Ortiz trasciende la simple acumulación de victorias. Lograr el triunfo en las tres carreras de la Triple Corona sobre ejemplares diferentes es un hito que ningún jinete ha alcanzado en la era moderna. El último profesional que logró ganar el Derby y el Preakness con caballos distintos fue Calvin Borel en 2009, cuando cruzó la meta primero con Mine That Bird en Churchill Downs y repitió la hazaña una semana después con Rachel Alexandra en Pimlico. Borel, sin embargo, no completó la serie al terminar tercero en el Belmont con Mine That Bird.

Ortiz es consciente del peso de la tarea. "Sería enorme. Ir por la Triple Corona, incluso con caballos diferentes, sería increíble. Si logro hacerlo con distintos ejemplares, sería fantástico", declaró el jinete. La oportunidad se presenta en un momento de máxima confianza para el puertorriqueño, quien actualmente lidera la carrera por el premio al Jinete Sobresaliente de los Eclipse Awards, galardón que no se otorga hasta enero, pero cuyo rumbo podría definirse con una victoria en mayo.

Chip Honcho, propiedad de Leland Ackerley Racing, James Sherwood, Jode Shupe y John Cilia, y entrenado por Steve Asmussen, llega a la cita de Laurel Park con un perfil táctico distinto al de Golden Tempo. Mientras el ganador del Derby es un cerrador extremo, Chip Honcho suele colocarse en posiciones más adelantadas, lo que obligará a Ortiz a ajustar su lectura de carrera y su manejo de ritmos en una prueba tradicionalmente rápida y exigente.

Trayectoria y confianza en Chip Honcho

La conexión entre Ortiz y Chip Honcho no es nueva. El jinete fue quien pilotó al hijo de Connect hacia su primera victoria profesional en Churchill Downs el pasado mes de noviembre. Esa actuación dejó una impresión duradera en Ortiz, quien recordó cómo el caballo tomó la punta y, al alcanzar el liderato, alzó las orejas esperando a sus rivales. Esa pausa natural limitó el margen de victoria a 1 1/4 longitudes, pero confirmó a Ortiz que el ejemplar tenía "algo más en el tanque".

Durante el invierno en Fair Grounds Race Course & Slots, ambos caballos compartieron circuito, aunque en cuadrantes distintos. Ortiz montó a Golden Tempo mientras Chip Honcho era pilotado por Luis Saez. En el Lecomte Stakes (G3), Golden Tempo se impuso con Chip Honcho cuarto. En el Risen Star Stakes (G2), Chip Honcho finalizó segundo y Ortiz tercero. La dinámica cambió en el Louisiana Derby (G2), donde Chip Honcho tuvo una actuación irregular. El ejemplar se abrió demasiado y le costó relajarse tras un ritmo acelerado en la primera curva. Aunque logró acercarse a la cabeza en la recta final, se quedó sin fuelle en los metros decisivos de la prueba de 1 3/16 millas.

Ortiz no descarta esa actuación como un indicador real de su potencial. "Pensé que era un caballo muy bueno cuando ganó su maiden. Fue a Fair Grounds y armó un par de carreras excelentes antes del Louisiana Derby. Esa carrera no fue tan buena, pero sucede; es una carrera para olvidar. Si vuelve al nivel que mostró antes, creo que tiene muchas opciones en el Preakness", explicó. La confianza en el caballo se refuerza con la presencia de Steve Asmussen en la esquina del preparador. Ortiz señaló que la inscripción en la prueba clásica responde a una evaluación técnica precisa: "Confío en Steve. Sé que si corre en el Preakness es por una razón y el caballo estará bien."

Ajuste táctico y cambio de estilo

El cambio de montura implica una adaptación técnica inmediata. En el Kentucky Derby, Ortiz estudió repeticiones de Calvin Borel cerrando desde el último puesto con Mine That Bird en 2009, sabiendo que Golden Tempo ocuparía una posición similar. El caballo efectivamente fue el último de 18 en entrar a la primera curva, pero su remate final le dio la victoria. Con Chip Honcho, la estrategia será opuesta. El ejemplar requiere una colocación más activa y un manejo de ritmo constante para evitar que se desgaste en la fase media de la carrera.

Ortiz ha destacado la progresión del caballo durante el invierno y confía en que el equipo de Asmussen ha trabajado en corregir los detalles que afectaron su rendimiento en el Louisiana Derby. La capacidad de Chip Honcho para mantenerse relajado y responder a la llamada en la recta final será el factor determinante en Laurel Park. La experiencia de Ortiz en Fair Grounds le permite leer con precisión cómo se comportan los caballos bajo presión, y esa lectura será clave para evitar que el ejemplar repita los errores de desgaste que sufrió en la recta del hipódromo de Nueva Orleans.

Un año excepcional y la decisión de mudarse a Kentucky

La temporada 2026 de Jose Ortiz ha sido extraordinaria. Además del Kentucky Derby, se ha adjudicado el Kentucky Oaks (G1) con Always a Runner y la Dubai World Cup (G1) con Magnitude. Este nivel de rendimiento no es casualidad; responde a una reestructuración profesional que Ortiz inició en 2024 al trasladar su base de operaciones de Nueva York a Kentucky. La decisión, respaldada por su agente Steve Rushing, buscaba fortalecer los vínculos con los propietarios y preparadores de la región, quienes concentran sus operaciones principales en primavera y otoño en el estado.

Para consolidar esa red, Ortiz optó por invernar en Fair Grounds en lugar de Gulfstream Park, donde tradicionalmente había cosechado éxitos y terminado segundo en la tabla de jinetes detrás de su hermano, Irad Ortiz Jr. El cambio ha dado frutos inmediatos: Ortiz ha liderado la tabla de jinetes en Fair Grounds durante los dos últimos inviernos. Esta presencia constante le ha permitido acceder a las mejores caballerizas de Steve Asmussen y Cherie DeVaux, y mantener una agenda competitiva que se extiende hasta el verano en Saratoga.

"Estoy muy agradecido con los hombres de caballos aquí en Kentucky; me recibieron con los brazos abiertos", afirmó Ortiz. La satisfacción con su circuito actual es tal que ya proyecta su futuro a largo plazo: "Me veo regresando allí por el resto de mi carrera. Es un gran lugar para invernar; buen clima, buenos caballos, buenas carreras. Amo a la gente; excelente comida. Realmente amo Luisiana y estoy muy feliz con mi circuito actual."

Este fin de semana, la atención del hipismo se desplazará hacia Maryland. Ortiz llega al Preakness Stakes con la experiencia de un jinete en su mejor momento, la confianza de un equipo técnico consolidado y la oportunidad de cerrar un capítulo histórico. Independientemente del resultado, la temporada 2026 ya ha quedado marcada por la versatilidad, la planificación estratégica y la capacidad de adaptación de un jinete que sigue elevando su estándar competitivo.