Golden Tempo confirmó su condición de campeón clásico al imponerse en el Belmont Stakes (G1) disputado el 6 de junio en Saratoga Race Course. El ejemplar, propiedad de Phipps Stable y St. Elias Stable, repitió la táctica de cierre que lo llevó a la victoria en el Kentucky Derby hace cinco semanas y cruzó la meta con un margen de 1 1/4 cuerpos sobre Commandment. Con un tiempo final de 2:03.49 para la distancia de 1 1/4 millas, el hijo de Curlin acumuló su segundo triunfo en una prueba de la Triple Corona y respondió directamente a las interrogantes que surgieron tras su victoria en Churchill Downs y su decisión de no presentarse en el Preakness Stakes (G1).

Dinámica de la carrera: estrategia de cierre y ejecución en la recta

La jornada en Saratoga reunió a 46.128 espectadores y estuvo marcada por una lluvia que comenzó cinco minutos antes de la partida y cesó al mismo tiempo que finalizaba la prueba. Golden Tempo partió desde el puesto 9, rozó la puerta de salida y se vio obligado a correr por fuera en los primeros compases. Esta situación lo dejó en la última posición después de las primeras fracciones, mientras Powershift marcaba el ritmo inicial junto a Growth Equity, registrando parciales de :23.96, :48.29 y 1:12.38.

Fracciones y posicionamiento

A diferencia de lo ocurrido en el Kentucky Derby, donde las fracciones tempranas fueron extremadamente rápidas, el ritmo en el Belmont se mantuvo moderado. Growth Equity tomó la punta en la curva final y pronto fue acompañado por Chief Wallabee. Ambos ejemplares giraron hacia la recta disputando la ventaja, mientras el jinete Jose Ortiz mantenía a Golden Tempo en reserva, buscando el momento exacto para iniciar la remontada. La paciencia estratégica permitió que el caballo conservara energía para el tramo decisivo.

El momento decisivo y el remate final

Ortiz solicitó el esfuerzo de Golden Tempo antes de lo que había hecho cinco semanas atrás. El ejemplar, hijo de la yegua Carrumba (Bernardini), aceleró por la parte exterior de la pista, moviéndose en una trayectoria de seis anchos de pista mientras Commandment también avanzaba por fuera. Los dos líderes se debilitaron al acercarse al poste de la octava parte de milla, y Golden Tempo junto con Commandment los superaron con facilidad. En el último tramo, el ganador del Kentucky Derby se separó progresivamente y cruzó la meta con autoridad. Commandment, entrenado por Brad Cox y montado por John Velazquez, se ubicó segundo, mientras que el favorito Renegade, dirigido por Todd Pletcher, terminó tercero a cuatro cuerpos, sin poder replicar el remate sostenido que le dio el subcampeonato en Churchill Downs.

Escepticismo superado tras el Kentucky Derby

La victoria en el Belmont Stakes sirvió para cerrar el debate sobre la legitimidad del triunfo de Golden Tempo en la primera joya de la Triple Corona. Tras ganar a 23-1 el 2 de mayo, surgieron opiniones que atribuían su éxito a unas fracciones iniciales excesivamente rápidas y a un viaje relativamente limpio en una carrera con múltiples incidentes. La decisión de sus conexiones de omitir el Preakness Stakes (G1) del 16 de mayo también generó críticas en el ambiente hípico.

La entrenadora Cherie DeVaux abordó directamente estas dudas tras la carrera. "Creo que hubo escepticismo porque Renegade corrió tan bien y tuvo problemas en el Derby. Por eso hubo pensamientos de que Renegade podría haber ganado esa carrera, pero esas dudas han quedado enterradas", señaló DeVaux. Respecto a la planificación de la temporada, la preparadora defendió la pausa de cinco semanas entre el Derby y el Belmont. "Estoy convencida de que tomamos la decisión correcta. No tendríamos al mismo caballo si hubiéramos corrido de vuelta en dos semanas. Es una decisión caso por caso. Con todo el crecimiento que hemos visto en él, habría sido difícil mantener ese nivel en dos semanas y, posteriormente, en tres", explicó.

Legado familiar y hitos históricos

El triunfo en Saratoga tiene un peso significativo para los propietarios. Para Vinnie y Teresa Viola, de St. Elias Stable, representa la primera victoria en el Belmont Stakes, sumándose al triunfo en el Kentucky Derby de 2017 con Always Dreaming. Para Phipps Stable, la victoria evoca la historia de la familia en el hipismo estadounidense. Daisy Phipps Pulito, encargada de las operaciones diarias del establo, recordó la conexión generacional con la prueba. "Estas son las carreras que quieres ganar cuando creces amando las carreras de caballos. Para mi bisabuela, mi abuelo y mi padre, cuando apareaban sus caballos se preguntaban: '¿Es este el que ganará el Derby, el Preakness o el Belmont?'. Son los objetivos que persigues y, si tienes la suerte de ganarlos, cambian la vida", indicó.

La familia Phipps ya había conquistado el Belmont Stakes en 1989 con el miembro del Salón de la Fama Easy Goer, bajo la propiedad de Ogden Phipps, abuelo de los hermanos que ahora dirigen el establo junto a su madre. El escenario de Saratoga, que albergó la tercera y última edición del Belmont en el Spa, añadió un matiz especial para un establo con raíces profundas en Nueva York.

En el plano técnico, la victoria consolidó un hito para Cherie DeVaux, quien se convirtió en la primera entrenadora mujer en ganar dos carreras de la Triple Corona y la segunda en registrar un triunfo en el Belmont Stakes, después de que Jena Antonucci lograra la hazaña en 2023 con Arcangelo.

Reacción del mercado y próximos objetivos

La falta de respeto hacia Golden Tempo también se reflejó en la pizarra de apuestas. Partió como el cuarto favorito a 6-1, por detrás de Renegade (8-5), Chief Wallabee (5-1) y Emerging Market (5-1), todos ellos ubicados detrás de él en el Kentucky Derby. Commandment compartió la misma cuota de 6-1. La victoria a 14 dólares en la apuesta de ganador demostró que el mercado subestimó la capacidad del ejemplar para repetir su estilo de carrera en condiciones diferentes.

Con la tercera joya de la Triple Corona asegurada, las conexiones ya tienen definido el siguiente paso. DeVaux confirmó que el objetivo principal para el verano es el Travers Stakes (G1), que también se disputará en Saratoga Race Course. "Es una carrera que ahora puede tener como favorita y con el respeto que merece", señaló la entrenadora, anticipando que el caballo llegará a la prueba con mayor reconocimiento público y una cuota más ajustada en las apuestas.

Golden Tempo demostró que su victoria en el Kentucky Derby no fue un producto exclusivo de las circunstancias, sino el resultado de una capacidad atlética real y una planificación cuidadosa. Al adaptarse a fracciones moderadas, responder al llamado del jinete en el momento preciso y mantener su ritmo en la recta final, el ejemplar consolidó su estatus como uno de los mejores tres años de la temporada y dejó claro que su campaña clásica tiene fundamento deportivo más allá de las especulaciones iniciales.