El Tribunal de Apelaciones de la Corte Suprema del Estado de Nueva York falló en contra del entrenador Todd Pletcher en el recurso que interpuso por la suspensión de 10 días y la multa de 1 000 dólares que recibió después de que Forte diese positivo a meloxicam tras ganar el G1 Hopeful Stakes (Saratoga) en 2022. El panel confirmó la actuación de la Comisión de Juegos del Estado de Nueva York y del oficial de audiencias, y determinó que la interpretación de la norma del “Asegurador Absoluto” era jurídicamente correcta.
El caso sigue abierto en un frente paralelo: la posible descalificación de Forte de aquella carrera todavía está por resolverse. Tampoco quedó claro de inmediato si Pletcher deberá comenzar a cumplir la sanción o si dispone de margen para nuevas vías de recurso.
Antecedentes del caso: el positivo del Hopeful Stakes
En mayo de 2023 se hizo público que Forte, un potro hijo de Violence, había dado positivo a meloxicam en el laboratorio tras su victoria en el Hopeful Stakes, prueba de Grado 1 disputada en Saratoga el 5 de septiembre de 2022. El meloxicam es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que, como otros fármacos de su clase, está regulado en las carreras de caballos. Las normas de Nueva York establecen que los AINE deben administrarse fuera de un margen de siete días antes de la competencia. Cualquier concentración detectable en el día de la carrera constituye una infracción.
Tras conocerse el resultado analítico adverso, Pletcher emitió un comunicado en el que afirmó su inocencia: “Este caballo llegó a nuestro cuidado el 25 de marzo de 2022. Nunca se le prescribió ni se le administró meloxicam bajo nuestra supervisión”. La defensa del preparador giró desde el inicio en torno a la imposibilidad de que el caballo hubiera recibido el medicamento mientras estaba en su establo.
El recorrido administrativo y judicial
La Comisión de Juegos impuso a Pletcher la sanción estándar para este tipo de infracciones: 10 días de suspensión y una multa de 1 000 dólares. El entrenador recurrió ante los comisarios y, posteriormente, el caso fue llevado ante un oficial de audiencias independiente. Este funcionario confirmó la sanción original, lo que llevó a Pletcher a presentar un procedimiento del Artículo 78, una figura jurídica que permite a un ciudadano solicitar la revisión judicial de una decisión administrativa cuando considera que se ha actuado de forma arbitraria o contraria a derecho.
El Artículo 78 trasladó la disputa desde la órbita de la Comisión de Juegos hacia el sistema judicial ordinario. Ahora, el Tribunal de Apelaciones —la instancia que ha dictado el fallo— examinó si el oficial de audiencias y la Comisión habían cumplido correctamente sus funciones y si la interpretación de la norma del “Asegurador Absoluto” era conforme a Derecho.
El principio del “Asegurador Absoluto” y la ventana de siete días
El núcleo del debate jurídico giró alrededor de dos puntos: la aplicación de la regla del “Asegurador Absoluto” y la interpretación del plazo de siete días para los AINE. La regla del Asegurador Absoluto, vigente en la mayoría de jurisdicciones hípicas de Estados Unidos, establece que el entrenador es el responsable último de la condición del caballo que presenta a carrera, con independencia de cómo haya llegado una sustancia prohibida al organismo del animal. El argumento de la defensa sostenía que la Comisión había malinterpretado la ventana de siete días —es decir, que el modo en que se contabilizó ese período resultaba defectuoso— y que, por tanto, no se podía considerar probada la infracción.
El tribunal rechazó esta línea argumental y consideró que un positivo posterior a la carrera constituye en sí mismo una violación de las normas. En su decisión, el juez escribió: “En consecuencia, las alegaciones del peticionario de que no recibió una audiencia justa carecen de fundamento. Los argumentos restantes del peticionario, en la medida en que no se abordan específicamente, han sido examinados y se ha determinado que también carecen de mérito”.
Una defensa sin éxito hasta ahora
El abogado de Pletcher, Drew Mollica, expresó su desacuerdo con el fallo: “El tribunal, en su decisión, denegó la apelación de Todd Pletcher por múltiples motivos. Obviamente, no estamos de acuerdo. Estamos revisando la decisión y evaluando nuestras opciones respecto a una eventual apelación”. Mollica no precisó ante qué instancia se podría presentar ese nuevo recurso ni en qué plazos.
La derrota en esta fase judicial supone un revés significativo para la estrategia de Pletcher, que siempre ha mantenido que el caballo no recibió meloxicam en su establo. Sin embargo, la doctrina del Asegurador Absoluto está diseñada precisamente para desestimar ese tipo de defensas: el sistema busca proteger la integridad de las carreras y deposita en el entrenador la carga de garantizar que el ejemplar compite libre de sustancias prohibidas, cualquiera que sea el origen de la contaminación.
La descalificación de Forte: un capítulo pendiente
Mientras se resuelve la situación disciplinaria del entrenador, queda en el aire la cuestión que más puede afectar al historial del caballo: si Forte debe ser descalificado del Hopeful Stakes y perder la condición de ganador de Grado 1 en aquella prueba. Hasta ahora, la Comisión no ha emitido una decisión firme sobre este punto, que tiene implicaciones económicas y deportivas de primer orden. La descalificación conllevaría la pérdida del primer puesto y la redistribución de la bolsa de premios, además de borrar una victoria de G1 del palmarés del ejemplar.
Forte siguió compitiendo con éxito después del Hopeful. Su campaña de dos años lo consagró como campeón, y a los tres años sumó actuaciones de primer nivel. La resolución final sobre la descalificación podría alterar ese legado en los libros de cría y en las estadísticas, aunque no afectaría a las ganancias obtenidas en otras carreras.
El caso recuerda la complejidad del control antidopaje en el hipismo y la rigidez con la que las autoridades norteamericanas aplican la responsabilidad objetiva del entrenador. La decisión del Tribunal de Apelaciones de Nueva York refuerza el criterio de que las alegaciones sobre falta de intencionalidad no bastan para eximir de sanción cuando un caballo da positivo en una prueba de Grado 1.
El equipo legal de Pletcher tiene ahora un margen estrecho para decidir si continúa el litigio en una instancia superior o si asume la suspensión y encara el proceso pendiente de descalificación. Mientras tanto, el mundo del turf neoyorquino sigue atento a un desenlace que podría sentar precedentes para casos similares.
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